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| Larry Bennett |
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Los movimientos de reforma en los siglos dieciocho y diecinueve en América Latina fueron el resultado de iniciativas en España y Portugal para competir con el Inglés, Alemán y Francés, quienes estaban conduciendo un negocio de contrabando próspero con las colonias Españolas. Esas reformas anticiparon luego movimientos de reformas los que como las reformas Liberales en México, en la época de Benito Juárez y las mas recientes reformas en las épocas de López Portillo y Salinas de Gortari de México. La agenda de los siglos dieciocho y diecinueve reformistas Europeos fueron para racionalizar al gobierno, aplicaron principios científicos de manejo y planeación económica, y producir más riqueza gravable de las colonias Americanas. El consecuente período de liberación económica y renacimiento continuado a través de la mayor parte del siglo dieciocho bajo la dinastía Bourbon. Portugal tuvo un período de reforma similar en la mitad del siglo dieciocho bajo un primer ministro llamado el marqués de Pombal. La propuesta Pombal fue mas estado-capitalista que Española, como el creó mas compañías que fueron monopolios subvencionados sobre negocio con ciertas regiones de Brasil, de preferencia que abrir el mercado hacia el comercio directo y legal con el Inglés, Holandés y Francés. Las reformas Pombaline fueron un suceso parcial, en que para el fin del siglo dieciocho aproximadamente un tercio de los bienes manufacturados importados hacia Brasil fueron Portugueses, considerando previamente que ellos fueron casi exclusivamente Británicos y Holandeses. El éxito económico de las reformas de Boubon y Pombaline habla hacia el valor de legitimizar el negocio del mercado – negro, y de capitalizar compañías para competir en el sector exportación, también como para el beneficio de aplicar conocimientos técnicos para la construcción de barcos y agricultura. La falla de esas reformas para mantener la prominencia Española y Portuguesa en Europa o la hegemonía sobre sus colonias revela la debilidad de las estructuras institucionales que la reforma no pudo dirigir. Con el cambio significativo llegó la oposición de "elementos reaccionarios dentro de la iglesia y la nobleza", los mismos grupos protegidos quienes se oponían a las reformas liberales en la mitad del siglo diecinueve en América Latina. El fracaso de la reforma para ir profundo dentro de la estructura política o social de España y Portugal fue una primera indicación de los problemas que los Liberales Latino Americanos podrían encarar en el siguiente siglo. El historiador Benjamin Keen, describe lo extenso de las reformas Bourbón como sigue:
La corona, vinculada por un millar de bonos por la nobleza feudal y la iglesia, nunca tocaron la fundación del nuevo orden. La nobleza terrateniente con sus corolarios de masiva pobreza y métodos arcaicos de agricultura. Como resultados de esas debilidades sumadas a la falta de capital para el desarrollo industrial y la debilidad de la clase media Española, España, a pesar de marcados avances en población y producción, permanece al cierre de la era como un segundo o tercer poder. Al igual que los portugueses, el Español implementó las reformas de los monarcas Bourbon, no fuera de una lejana – perspicaz visión por una sociedad más dinámica y próspera, pero como una reacción hacia el estancamiento económico, que resultó de sus políticas de explotación deliberada, de las colonias y protección del comercio Español. Tal como los comerciantes nobles y gobierno español, tuvieron por encima del monopolio sus privilegios y el potencial de mano de obra indígena encogido, el comercio Español contraído. Sobre el transcurso del siglo XVII, los derechos de tonelaje embarcado en galeones Españoles declinó más de tres cuartos. El Español intentó compensarse por ello aumentando los precios, al igual que los precios en el Nuevo Mundo, estuvieron a menudo elevados hasta el 300% encima de los precios en España. Aún el monopolio no pudo dictar que la riqueza fue creada en la ausencia de precios justos y los incentivos de ganancias. Los mercados libres afirmados así mismos en la forma de una economía de contrabando floreciente y lo que fue para los españoles pérdida, fue para británicos y franceses ganancia. Decretos reales, quejándose de la presencia ilegal de mercancía y barcos extranjeros fueron inútiles, como lo fueron las presiones sobre la Iglesia Católica para enseñar que el negocio del contrabando era un pecado. De acuerdo al historiador R.A. Humphreys, "cuando los galeones navegaron por última vez en 1737, ellos fueron incapaces para disponer de sus mercancías porque lo mercados estaban abarrotados ya". La historia del éxito de las reformas al comercio Bourbon está dicha en el incremento por embarcar de los puertos coloniales. Las exportaciones del Río de la Plata en Argentina, se incrementaron y con ello los cobros por derechos de aduana y su población. La Habana, 6 bajeles habían transportado el comercio de y para la isla en 1760; 200 en 1778, más que un millar para 1801 de aproximadamente de 1760 a 1810, bajo los soberanos Carlos III y IV, España adoptó un programa de reforma económica y administrativa que se extendió hasta las tierras de su imperio. El gobierno colonial fue racionalizado y centralizado para proporcionar administración mas eficiente y cobro de impuestos. Las políticas mercantilistas hacia las colonias españolas fueron liberalizadas pero no eliminadas. Así que las rutas de comercio que la corona había monopolizado fueron abiertas para otros países. Las restricciones del comercio entre las colonias, fueron también liberalizadas, conjuntamente con los deberes y aranceles que habían desalentado el comercio legal. Ahí está una importante distinción entre la actividad legal y el mercado negro porque los controles españoles sobre el comercio, habían sido burlados por comerciantes coloniales, también como por décadas los comerciantes Ingleses y Franceses. El decreto del Libre Comercio de 1778, el cual abrió los puertos importantes de España y las posesiones Españolas en las Américas, no solo incrementó el volumen del comercio, pero muy legitimizado que había estado previamente sin registro y libre de impuestos. Aunque desplazado en corto, de lo que nosotros podíamos considerar libre comercio ahora, las reformas permitieron al libre comercio, fluir directamente y legalmente entre los puertos coloniales. España estuvo probando la última opción disponible para competir con los Británicos y Franceses, para comerciar en América Latina y para cobrar más rentas de las colonias, para apoyar sus ambiciosas campañas en el Continente. En un patrón que pudiera repetirse a lo largo de la historia de América Latina. La insensatez del gobierno no hizo el bien que la reforma económica española consumó al final del siglo XVIII. Después de la muerte de Carlos III, España resultó enmarañada en las guerras revolucionarias francesas de 1793-1795. Entonces, en 1776 España fue a la guerra con Inglaterra por los siguientes 12 años. El admirante Británico Lord Nelson destruyó primero la entera armada Española (y Francés) en la batalla de Trafalgar en octubre de l805, fuera de la costa Española. La Economía Española y las oportunidades de restaurar el prestigio de los siglos anteriores fue dañada irreparablemente. Si ahí está un periodo de la historia Latino Americana donde la teoría de la dependencia aplica, esto es para el período colonial bajo la mercantilista agenda de la regla Española, Las reformas Bourbon llegaron de nuevo después de un siglo de medidas mercantilistas y proteccionistas que junto con la Corna Española, habían extraído las colonias de negociar bienes, principalmente plata y no haber estimulado enérgicamente nuevas fuentes de riqueza para reemplazar los disminuidos recursos que ellos tomaron. Las relaciones Españolas hacia sus colonias fueron parasíticas. Ella controló todo el comercio hacia y de sus colonias, lo cual dio a los comerciantes y banqueros en la ciudades tales como Cádiz. Lisboa y Río de Janeiro un monopolio sobre los derechos y finanzas del comercio, pero no estimuló industria nueva. Los galeones que dejaban Cádiz fueron cargados con bienes que habían sido producidos en Inglaterra y Francia, no en España, y comerciantes Españoles fueron " poco mas que agentes que remitentes". Consecuentemente, poca de la riqueza que llegó hacia España fue reinvertida en el país. En cambio, es enviada a donde pudiera ser invertida en empresas productivas, mas como el capital fluye ahora fuera de los países de América Latina, porque las devoluciones sobre inversiones locales son bajas o inciertas. Menospreciando, esas deficiencias la era Bourbon puede ser llamada la primer era de reforma liberal, como esto fue un abandono intencional del capitalismo – estado, el sistema mercantilista y el derecho arancelario y el monopolio, estructuras que lo apoyaron.
Inestabilidad y Reforma Liberal en el Periodo Post-Independencia México y América del Sur, tomaron los primeros pasos hacia el auto-gobierno y crecimiento económico en 1811, con las guerras de independencia en México, el movimiento de independencia se inició con el grito de Miguel Hidalgo en 1811. Simón Bolivar llegó a ser el más famoso liberador de América del Sur, después guiando a Nueva Granada hacia la independencia en 1812. Tal como con la guerra de independencia en México, la lucha en Colombia y Venezuela duró hasta 1821, cuando el último Español Gárrison en Venezuela, se rindió al ejército patriota. Argentina, antiguamente parte de la provincia de la Plata, ganó la independencia en 1816, cuando un gobierno formado tres años antes, por una asamblea nacional finalmente declaró la independencia. Este año José de San Martín, dirigió una fuerza militar hacia la colonia Española de la Plata, para lanzar su apoyo atrás del nuevo gobierno liberal en esta lucha contra los conservadores Criollo Realistas. Con el apoyo de Buenos Aires, San Martín guió su ejército de los Andes a Santiago donde ellos derrotaron a los realistas Chilenos en 1817. El pudo liberar a Perú en 1821, pero ahí, como en mucho del resto de América del Sur la victoria sobre España fue el primer paso en una prolongada confrontación con las elites conservadoras, quienes pudieron resistir a un gobierno constitucional. La abolición del tributo Indio e intentar instalar un gobierno representativo. En Chile el nuevo gobierno de Bernardo de O’Higgins abolió títulos de nobleza y encausó (la restricción de una heredad para asegurar que los estados permanezcan intactos), y estableció restricciones sobre el poder de la iglesia. Gobiernos sucesivos bajo Diego Portales (1830-1837) y el general Manuel Bulnes (1841-1851) reinstalaron algo de la autoridad de la iglesia en un intentó para mantener el orden civil, pero proceder a establecer la autoridad central del estado. Ellos establecieron tarifas de importación e impuestos a la renta y propiedad como fuentes de ingresos, infraestructura modernizada, facilidades para construir puertos y añadir barcos de vapor para la marina mercante Chilena. La ruta para la independencia tomó un giro diferente en Brasil, cuando la Corte Portuguesa arrivó en 1808, habiendo huido de la invasión Francesa la que desplazó al trono Español y dio chispa a las guerras de independencia y a través de Latinoamérica. Bajo el emperador Don Pedro, Brasil hizo la transición hacia la independencia con el apoyo de la aristocracia y con relativamente poco derramamiento de sangre. Sin un componente liberar para desafiar la autoridad central y la oligarquía tradicional, Brasil retuvo muchas de sus estructuras coloniales, tales como la monarquía, esclavitud, posesión concentrada de la tierra, una altamente estratificada sociedad y "un derrochador e ineficiente sistema agrícola". En el deshacerse entre liberación y estabilidad política, Brasil optó lo último, mientras la mayor parte de América Latina, sufrió un medio siglo completo de confusión política. Sociedades Hispano-Americanas habían estado evolucionando hacia la independencia por algún tiempo, como el Poder de España menguó y las colonias resultaron más autosuficientes, pero ellas no desarrollaron radicalmente instituciones diferentes en el proceso. Sus guerras de independencia no fueron revoluciones ideológicas en el mismo sentido, como las revoluciones Francesas y Americanas. Su aspiración fue esencialmente política y económica de los Criollo, con las instituciones de democracia dirigidas en los escrito, pero no en la práctica. Los países Latinos fueron gobernados con fuerza y para el beneficio de una clase gobernante quien derivó su poder, no de la anuencia de los gobernados, pero del poder de la fuerza económica o militar. Como R. A. Humphreys advirtió "…sobre gran parte de Hispano – América, fue la ley de la fuerza, no la fuerza de la ley que sostuvo a la mayoría de los gobiernos en el poder". Las revoluciones Latinas fueron ideológicamente democráticas, pero su característica democrática fue ampliamente sin fuerza porque ellos fracasaron para dirigir el sistema social jerárquico y las identidades geográficas de sus gentes en los diversos países. La constitución de los E.U. por contraste fue reforzada y apoyada por una sociedad más homogénea e igualitaria. Menospreciando la privación de derechos civiles y franquicias de la mujer y el fracaso para dirigir la esclavitud. Esto fue fundamentalmente democrático, no solo en palabra, pero sí en efecto. La correspondiente carencia de unidad, detrás de los gobiernos constitucionales Latinos o después movimientos de reforma lo hizo inmensamente más difícil de implementar. Esto, en parte, explica la velocidad de resolución de la Revolución Americana contra Bretaña, contra los 20 o más años para América Latina, para librarse por sí misma, de la oposición realista en apoyo de un poder Europeo declinando. Benjamín Keen, en su libro, una historia de América Latina hace una áspera declaración sobre la realidad de los estados de América Latina, después de las guerras de independencia : "Esa apariencia de modernidad….pobremente encubría por debajo la realidad oligárquica o dictatorial. Típicamente el jefe ejecutivo fue un "caudillo" cuyo poder descansó en la fuerza, no importa la forma constitucional; usualmente, el dominó con el apoyo de una coalición de "caudillos" menores, cada uno más o menos supremo en su propio dominio". Ahí estuvo una racha de reformas en la consecuencia de las guerras de independencia, tal como nuevos estados forjaron nuevas identidades. Ellos escribieron constituciones y crearon legislaturas, pero las estructuras sociales y económicas de la "estancia", la "hacienda" y "fazenda" aun dominaban el campo y mantenía la agricultura en esa forma "arcaíca" basada sobre mano de obra India barata. La clase Criolla por comparación fundó movilidad hacia arriba en las filas de lo militar. Posiciones en la clase comerciante desocupada por "peninsulares" y en los nuevos gobiernos. Los años inestabilidad política que pudieron continuar, fueron parcialmente el resultado de presión de las nacientes expectativas de esos Criollos y la resistencia de intereses arraigados, conservadores políticos y vecindad de estados o regiones, fue una peculiaridad regular de las sociedades nuevas Latinas, el ejército fundó su poderoso papel político en asegurar algún grado de protección y estabilidad política. Consecuentemente, los miembros de los cuerpos oficiales resultaron políticamente influyentes y multitudes estancadas en los nuevos estados que a menudo gastaron más que la mitad del total, del presupuesto nacional. Una de las viejas herencias de la era colonial ha sido el activo involucramiento de los militares en las políticas Latinas. La inestabilidad post-colonial hizo del ejército una activa y esencial arma de los gobiernos Latinos. Esto, construido sobre una tradición de los militares, siendo elevado encima de la ley civil. Originalmente "fuero" militar fue un resultado de las coronas Españolas y Portuguesa, intentando atraer y mantener hombres capaces como oficiales en sus ejércitos. Ellos les ofrecieron especial status legal, fuera de la jurisdicción de las cortes civiles y creó dentro de las fuerzas armadas una casta especial con su propio fuego de intereses. A pesar de las reformas del siglo XIX que rescindieron esos privilegios, ellos ajustaron un patrón del militar colonial actuando fuera del control constitucional como un cheque encima del poder de otros grupos competentes.
Esos gobiernos militares usualmente al lado con las conservadoras, clases de tarratenientes o propietarios en orden para proteger la riqueza del estado, e indirectamente, sus propios intereses como empleados asalariados por el estado. Consecuentemente, el militar fue usado en el servicio de los intereses de los acaudalados y sostener así un curso básicamente conservador. Orden es siempre preferible para el desorden, cuando uno es investido en el status quo, y tal como la investidura no fue confinada a los hacendados, pero extendida a los burócratas, jueces y comerciantes. Ello tuvo un revestido interés en ambos, estabilidad económica y mantenimiento de la jerarquía social y en sus propias posiciones como hacedores de decisiones. Richard Graham, prudente generaliza que el "imperio Brasileño" trazó sobre las habilidades políticas y administrativas de un relativamente pequeño grupo de hombres de antecedentes similares, educación y experiencia, que puede probablemente ser aplicado para toda América Latina. Este antes mencionado, el hombre quien debería haber compartido una visión común para América Latina sostiene atrás el "civilizar" influencias de modelos occidentales en los años de la post –independencia. La dominación de grandes terratenientes en la sociedades Latinas propone que la defensa de los status-quo intentan la defensa de la oligarquía. Esto pone obstáculos a América Latina a un tiempo cuando la unidad y la visión democrática del futuro fue muy importante y muy ausente en forma notable. La evidencia que las "elites" Latino Americanas carecían de una visión común del curso de sus países debiera tomar continua independencia esto encontró en el desacuerdo entre grupos de la tenencia de tierras y clases comerciantes e industriales. Ellos trabajaron juntos para alcanzar una incómoda dominación sobre asuntos políticos, pero un grupo individualista alcanzó hegemonía. Heraclio Bonilla dibujó ésta distinción en su artículo sobre la confusión de Perú y Bolivia en el Cambridge Historia de América Latina. La vulnerabilidad de cada grupo que tomó poder siguiendo uno mas para continuar esto en una "sucesión" de "caudillos" militares que dominó la mayoría de los estados Latinos durante la primera mitad del siglo XIX, y conformó un patrón de inestabilidad política de la cual muchos no pudieron escapar jamás. El patrón de autoridad política central compartiendo el poder con "caudillos" regionales fue muy similar en Argentina, México, América Central y Perú. Los terratenientes fueron bastante fuertes para desafiar a la autoridad central y con frecuencia bastante fuertes para derrocarla, pero no bastante fuerte para reconsolidarlo sobre si mismo. Esto pudo proporcionar la justificación y la necesidad por un estado central fuerte. En una contradicción aparente, los derechos que muchos grupos pudieran tener para resultar subordinados hacia el gobierno central ante los derechos de la sociedad, tal como podría ser protegido.
Orden y Progreso Por mas de América Latina, el éxito del capitalismo dependió del éxito del centralismo. La desunión de mas estados Latinos, significó que solo una autoridad central lo podría proporcionar, el sistema nacional de leyes e instituciones las que pudieran normalizar la actividad económica y sujetarla hacia la aplicación consistente de la ley. No de modo sorprendente, algunos de los mas consumados reformadores liberales de América Latina, tales como Benito Juárez, no presidieron sobre períodos de prosperidad económica. Otros consumados hombres fuertes, quienes no fueron liberales políticamente y probablemente no se acomodaron al molde de "reformadores", consumaron grandes alcances económicos simplemente porque tuvieron ambos la voluntad y el poder para hacer cosas tales, como invertir en un sistema de ferrocarriles, o proporcionar suficiente estabilidad política hacia inversiones atractivas en proyectos nacionales. Hombres tales como el emperador Brasileño Pedro L y sus sucesores; el dictador Argentino Rosas; y Porfirio Díaz de México, todos presidieron sobre períodos de transformación económica. Los programas reformadores de mitad del siglo, tuvieron la irónica consecuencia de abrir las aldeas Indias hacia la apropiación o compra por grandes terratenientes quienes agregaron tierra y poder en el campo al costo de ambos el Indio y el pequeño pudiera ser empresario o granjero. Esto también provocó la resistencia del clero católico y la derecha conservadora, incluyendo oficiales del ejército realista. Esos rasgos salientes del hecho, que la reforma creó perdedores, también como ganadores y que la occidentalización no fue bienvenida universalmente. La Ley Lerdo, aprobada en 1856, fue intentada para crear una clase media rural y abrir la clase de oportunidad a que aspiraban los criollos, la vieron ambos como democrática y en la tradición progresiva de Europa y los E.U. en cambio, teniendo ellos su efecto intentado, la ley forzó a Indios y Aldeanos para vender su tierra comunal, lo cual subsecuentemente aprobado en las manos de bienes siempre – grandes. La ley también aseguró a la iglesia de apropiarse tierra no usada, para fines religiosos y ordenó la venta de tierras de la iglesia hacia arrendatarios u otros compradores. De acuerdo a los estudios de John Coatsworth’s de "la hacienda mexicana", la concentración de terratenientes que llegó con la reforma liberal, no se extendió hacia la tradicional economía autosuficiente del "ejido", pero de preferencia los dueños de "hacienda" a usar economías de escala en producción de cosechas. Teniendo en mente la norma que el capital fluye hacia las áreas de gran retorno, el resultado fue que la producción agrícola se incrementó dramáticamente "al costo de las aldeas libres y pequeños propietarios de tierras". Tierras Aldeanas, fueron invadidas por medios legales e ilegales, los títulos fueron comprados o simplemente desafiados y ganados en la corte. Esto significa que la reforma de la tierra – una piedra angular de reforma política y social – hostilizada por ambos, las comunidades indígenas y el clero, y esto no le sorprenda el que este proceso estuvo acompañada de una escalada de violencia rural. Ni tampoco esto fue coincidencial, que fue Benito Juárez – no Porfirio Díaz – quien creó la fuerza policia del estado conocidos como los "rurales" en 1861. Las reformas liberales fallaron en dirigir muchos aspectos del feudalismo, principalmente vestigios del control local o "caudillismo" de la era colonial. Un ejemplo de este corrupto e ineficiente sistema de imposición en las colonias Españolas, las que contraidas fuera hacia cobradores privados. Ese hombre cobró impuestos para elevar al estado hacia un cierto nivel y entonces fue asignado para tener algo extra que ellos pudieran cobrar, para compensarse así mismos por sus servicios. Aún durante la guerra liberal a mediados de 1800s las reformas fueron a menudo incompletas y transitorias. La reforma política, no se trasladó a menudo hacia la creación de instituciones legales para regular y racionalizar la actividad comercial. La dominación del sector político sobre el sector económico, significa que las políticas económicas, como los regímenes políticos fueron arbitrarios o descontinuos. El sistema judicial, no reforzó una bien definida serie de derechos de propiedad, el monopolio del estado continua para alzar artificialmente los precios y distorsión a la distribución del capital y el favoritismo político dispensó impuesto y exenciones para favorecer a grupos, incrementando la carga económica en otros. Esta situación todavia existe en México y Latinoamerica hoy. Los reformadores liberales de los 1850s. y 1860s fueron reemplazados por dictaduras "progresistas" tales como Porfirio Díaz en México, Rafael Nuñez en Colombia y el presidente Roca de Argentina. Ellos compartieron la visión liberal de reforma como progreso, pero su fe "fue ahora profundamente teñida con cinismo, egoísmo y una profunda desconfianza por las clases populares". La Revolución Industrial en Inglaterra abastecida creció en el sector exportación en la mayoría de los países Latinos, pero este auge económico no coincidió con el periodo de la reforma liberal. Esto vino más tarde, durante la relativa prosperidad y estabilidad de reglas autoritarias y la oligarquía. Con oportunidad y estabilidad, capitales europeos y americanos, llegaban dispuestos a financiar proyectos de infraestructura tales como : facilidades de puertos, plantas procesadoras y vías de ferrocarril. México, Brasil y Argentina, todos experimentaron una revolución en transportación en los 1870s. John Coatsworth escribió que durante el Porfiriato "el flete – transporte, bajó los costos hacia menos de un décimo de sus niveles – ferrocarril". El país fue, de un país que se relevaba sobre mulas y bagones hacia unos 20,000 km. De vías de ferrocarril y Brasil de un país, que relevaba en paquetes de mulas hasta con unos 24,000 km de riel. La construcción de las vías de ferrocarril, estimuló las exportaciones en la misma manera que una reducción de tarifas puedo tener – por crear bienes de exportación menos caros. Los ferrocarriles hicieron centros mineros en el interior más provechosos, paralelamente con productos agrícolas, tales como el algodón, café y tabaco. La inversión en infraestructura creó en México la máquina del crecimiento durante las últimas décadas del siglo XIX. Desde los 1870s hasta la revolución de 1910, las exportaciones mexicanas en dólares actuales, se incrementaron el 5.3% por año. En Argentina la estabilidad política, bastos recursos agrícolas y la inmigración Europea coincidió para crear una economía retumbante al final de la última mitad del siglo. El sistema de ferrocarriles de Argentina creció de 39 km de via en 1860 para mas de 7,000 km por 1880.
Oportunidades perdidas : las Políticas Alternativas No obstante, los problemas estructurados heredados de los tiempos coloniales, el empobrecimiento de los países Latinos, durante el siglo XIX, no pudo evitarse. Ellos pudieron ser evitados, ya que todo tuvo su origen en explotar la riqueza en recursos naturales y la mayor parte estaba capacitado para atraer préstamos o inversión del extranjero, para explotar esos recursos. Aún en la economía de no – exportación, ahí estuvo la oportunidad para mayor productividad interna a través de la reforma de la tierra, política, económica racional e impuesto estatal y políticas de inversión. Que pudieron ser posibles a través de América Latina, se sugiere por la experiencia de esos países, los que disfrutan estabilidad política relativa después de la independencia. Si bien esos periodos de estabilidad y prosperidad no duró gusto hasta el siglo XX, ello nos proporcionó una lección acerca del potencial que se perdió para América Latina y sobre como este potencial pudo haber sido explotado en mejores circunstancias. La discusión de cómo la reforma política afectó el crecimiento económico, no es solo una discusión de política económica, pero una averiguación hacia como el modelo político de América Latina pudiera haber permitido mayor crecimiento económico. Esto pudo haber llegado de cualquiera de los dos escenarios, uno podría haber sido un gran esfuerzo para promover estabilidad financiera y atraer inversión de capital hacia el sector exportación. La promoción de exportaciones pudo ser traducida hacia un impulso para la economía interna, a través de la política estatal de impuestos y la infraestructura en inversión. Otro escenario pudiera haber sido la inversión en la economía interna directamente, de preferencia, que a través del sector exportación. Ambas propuestas podrían haber requerido el estado para aligerar las incertidumbres y sin incentivos, lo que provino de violencia política y carencia de instituciones que pudieran haber permitido la participación popular y planeación económica racional. En otras palabras, ellos pudieron haber tenido para reducir los riesgos, que las compañía como Zurich American asegura ahora para el caso de en orden promover la inversión en economías de desarrollo. Por el principio del siglo XX, las industrias en E.U. y Europa fueron resultando menos dependientes en materias primas y el salto inicial en demanda por bienes agrícolas fue empezando a normalizarse. Para mantener el crecimiento, guiar la exportación las economías también podrían haberse ajustado a esos cambios y para encontrar nuevos mercados, tales como aquellos desarrollándose en Asia. El proceso de cambio requiere que lo económico también como los sistemas políticos sean dinámicos en orden para sobrevivir. Las economías de exportación basadas en un producto único, sin otros recursos internos de riqueza se encontraron así mismas en problemas cuando las condiciones del mundo fueran contra ellas. Esto sucedía periódicamente y suministró evidencias para la teoría de la dependencia. La dependencia sobre exportar mercancías había observado esto, como una característica de los términos del comercio entre América Latina y los países industrializados, impuestas sobre América por sus socios comerciales. Actualmente, depender sobre exportar mercancías, fue un desafortunado resultado de un número de factores históricos que yo he recontado. La respuesta para la dependencia en exportar dependencias no la colocó en auto aislamiento (lo cual fue infructuosamente practicado por Paraguay) o el control del estado sobre el sector exportación, pero de preferencia en la diversidad económica y la reforma institucional. Recordar que América Latina ha sido capaz de mantener una áspera paridad con Europa y los E.U. durante el siglo XX, cuando el negocio de exportación había sido grandioso. Con el lento proceso de liberación y remoción de viejas formas de los propietarios de las tierras, sistemas pobres de transportación y barreras institucionales hacia el crecimiento económico. América Latina puede cerrar la "brecha" con los E.U. y Europa. No como las naciones de Norte América y Europa, los estados Latinos encararon el reto de imponer formas occidentales sobre indudablemente sociedades no – occidentales – sociedades las que envueltas en una adaptación peculiar de tradiciones Indias y explotación Española. En contraste a los Norteamericanos, los Latinos heredaron desunión segregados racialmente y geográficamente, poblaciones con tradiciones semi-feudales y sin historia de gobierno democrático. Ellos lucharon justo para crear un sentido de identidad nacional entre gente con pueblo fuerte o identidades regionales y legítima política personal. Sus fallas en su sistema político ilustra la fragilidad de su cultura, la cual está todavía tratando para asimilar un pasado autoritario, Indio y Español con un mundo post-colonial. Los patrones históricos Latinoamericanos de violencia e inestabilidad política fueron sobre la falla para institucionalizar normas por adaptar intereses conflictivos. Este fue el genio e ingenuidad de los fundadores del sistema de gobierno de los E.U. quien fue afortunado en que el sistema de reglas que ellos crearon fue por una sociedad, relativamente homogénea e igualitaria. Dada la desunión y naturaleza estratificada de la sociedad Latina y la persistencia de formas coloniales y pre-coloniales, no es sorprendente que se integre este principio dentro de sus gobiernos en una lucha progresiva. ------
Referencias Bonila, Heraclio. "Peru and Bolivia from Independence to the War of the Pacific," Bethell, Leslie, ed. The Cambridge History of Latin America (New York: Cambridge University Press, 1985) Coatsworth, John. "Obstacles to Economic Growth in nineteenth-Century Mexico." The American Historical Review 83, Number 1 (February 1978) Graham, Richard. "Brazil from the Mid-Nineteenth Century to the end of the Paraguayan War." Bethell, Leslie, ed. The Cambridge History of Latin America. (New York: Cambridge University Press, 1985) Humphreys, R.A. Tradition and Revolt in Latin America. (New York: Columbia University Press. Keen, Benjamin. A History of Latin America, Volume I. (Boston: Houghton Mifflin Company, 1992)
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