Research Paper


Ensayo sobre Cortés: Preguntas Con respecto a la Conquista


Rob McGregor

(Nota: escribí esto en respuesta a una solicitud de una estudiante de la escuela secundaria para informarse sobre Hernán Cortés y la conquista de México. Al parecer ella tendría un juicio ficticio en clase, y estaba en el equipo de la defensa por Cortés. ¿Cómo podría justificar un abogado defensor las acciones de los españoles durante la conquista? Escribí esto en parte para explorar esta pregunta, y en parte para desafiar algunos conceptos erróneos sobre la conquista de México.)

Esta bien, esto puede ser divertido. Asumo que Hernán Cortés será el demandado, y Moctezuma será el demandante (o la víctima). Si cada uno se pusiera en el estrado, darían probablemente hstorias similares de la conquista, ya que la discordancia de las características de la conquista no es respecto a los hechos, sino acerca de sus valores. Habiendo dicho esto, la mayoría de las personas son muy selectivas acerca de los hechos que presentan, enfocándose en la codicia y brutalidad de los Españoles e ignorando la codicia y brutalidad de los Aztecas. Esto alienta el uso infortunado de la historia como un ejercicio en echar la culpa - miramos el pasado para encontrar actores "buenos" y "malos" como se ven desde un punto de vista del siglo XXI. Presentaré algunas evidencias de ambos lados como lo fueron codicia, autocracia, crueldad, y una guerra usada como medio para exigir riqueza a otros. La conclusión que espero me permitan con está es que juzgando a los españoles o ha los Mesoamericanos con las normas de los americanos del siglo XXI es algo arbitrario e inútile en cuanto a lo que hemos avanzado en el entendimientos de la caída del imperio Azteca o de los legados que de este evento salieron para un México moderno.

Tengo el Grado de Maestría en historia de la Universidad de Colorado, con asignatura en historia latinoamericana. No me considero un experto en la conquista de México, pero citaré algunos autores que considero expertos en este asunto. Esperando, tener tiempo para repasar sus libros, si no es antes del "juicio" entonces después. Estos les mostrarán un cuadro del imperio Azteca y la conquista española que podrán liberar al lector de los estereotipos de lo "bueno" y lo "malo," cuando puedan ver los elementos de ambos en cada lado.

Haré un esbozo de esto, listando mis fuentes mas abajo en el documento. Por otra parte, esto se volverá un documento largo de investigación, y ninguno de nosotros quiere vadear por 20 paginas de escritura.

1. Empecemos por examinar el carácter y la historia del imperio Azteca.

Muchas personas equivocadamente creen que los Aztecas representan todo el pueblo nativo Mesoamericano. Esto no es cierto. Los Aztecas emigraron al centro de México y lucharon con culturas locales para establecerse en Tenochtitlán. ¡De hecho, fundaron su ciudad en 1325, sólo 200 el años antes de que los españoles llegaran! (Clendinnen, 22-23 y 36-37).

Irónicamente, los Aztecas establecieron un sistema de autoridad central y de tributo que los españoles usarían más tarde a su propio beneficio. Los Españoles reemplazaron a Moctezuma y a los señores Aztecas con la autoridad de la Corona Española y los conquistadores, y tomaron pagos y tributos de los indios en oro, y más tarde en tierra y labor.

Los Mesoamericanos, como los indios de América del Norte no estaban solo cazando y pescando y atando cuentas pacíficamente cuando los europeos llegaron a tomar sus tierras y los pusieron a trabajar en minas y plantaciones. Los Mesoamericanos era sociedades bélicas, con casta de guerreros quienes lucharon con otros indios por el control del territorio, por esclavos, por venganza, y - en el

en el detallado proceamiento de los cuerpos: la desmembración y distribución de cabezas y miembros, carne y sangre y deshuello de pieles. En grandes ocasiones los guerreros portaban calabazas de sangre humana o vestían la piel deshollada de sus cautivos corriendo por las calles, para ser ceremoniosamente aceptados en las moradas; la carne de sus víctimas se hervían en ollas de la cocina doméstica.... (Clendinnen, 2).

 

El historiador Ross Hassig describió la relación de la Aztecas con otras tribus Mesoamericanas como una "dominación hegemónica." El explica ésto como un proceso por medio del cual una autoridad central (Tenochtitlán) era buena para seleccionar desde su política regional interna los medios coercitivos de la imposición de contribuciones o tributos." (Hassig, 86) Los Aztecas tomaron de buena forma sus tributos, granos y labores, lo mismo que habían pagado en tributo a tribus superiores antes que viniera al poder dominante. Los españoles tomaron los tributos en tierra y labores cuando suplantaron a los gobernantes Aztecas. En ese sentido los españoles continuaron una tradición de reglas autoritarias y de explotación que los precedió por lo menos doscientos años.

Clendinnen ofrece una descripción más poética: "Tenochtitlán fue un bello parásito, alimentando las vidas y labores de otras personas y echando su sombra encima de todos sus arreglos...." (Clendinnen, 8) tal dominación, dio fuerza a la casta guerrera Azteca, lo que significó que cada vez que una tribu vasalla se negaba a pagarles tributo a los Aztecas, "podrían esperar una ola de guerreros, para castigarlos sangrientamente, y luego un aumento en sus demandas tributarias." (Clendinnen, 26).

La subyugación de tribus se dio a la resistencia. Tlaxcala está aproximadamente a solo 60 millas de la Ciudad de México - la antigua localización de la capital Azteca. A pesar de su proximidad a Tenochtitlán, los Tlascaltecos lucharon con los Aztecas en lugar de pagar tributos. La rivalidad entre las dos tribus los hizo aliados naturales a los Tlascaltecos con los Españoles una vez que estos llegaron en 1519. Hernán Cortés tuvo que cambiar alianza con las tribus de los indígenas a su regreso, cuando tomó el imperio Azteca en 1519, y los Tlascaltecos formaron una gran parte de su ejército.

El mismo Cortés reconoce que logró la fase inicial de la conquista solamente con el apoyo de los Tlascaltecos y otros pueblos indígenas que estaban ávidos de perder el yugo de la dominación Azteca. De hecho, no es del todo exacto decir que "Cortés conquistó México." En realidad, Cortés comenzó una guerra civil entre los Aztecas y tribus competitivas, y llevó a esas tribus a la victoria con la ayuda de miles de guerreros indios - muchas de las tribus costeras que los españoles habían derrotado cuando marcharon tierra adentro. Esas tribus pudieron o no pudieron haber mirado a Cortés como un dios, pero ciertamente lo miraron como favorecido por los dioses. Interpretaron su poder como evidencia de la intervención divina, para los Mesoamericanos del mundo había una explicación sagrada por todo.

En su segunda carta al Rey Carlos V, Cortés le cuenta de su encuentro con los indios cercanos a Vera Cruz, y de su buena voluntad de unir a los españoles con los aztecas:

(La provincia de Cempoal) incluye tantos como cincuenta mil guerreros y cincuenta pueblos y fuertes, todos muy afianzados y en disposición pacífica, con certeza y con una lealtad súbdita a su Majestad al momento de requerírseles, como se ha dado alguna vez: para ellos se volvió un asunto de... Moctezuma como cuando he indicado un poco del pasado y de esa fortaleza; pero oyendo acerca de su Majestad y mis amigos, solicitándome defenderlos de lo que ese señor que los gobernó por medio de fuerza y tiranía, les tomo a sus niños para matarlos y darlos en sacrificio a sus ídolos y me informaron de otras dolorosas causas que los aquejan. (Cortés, 33)

2. Lo siguiente, que examinaremos es la conquista misma. Antes de mirar la conquista de Mesoamérica como una expedición aislada en búsqueda de oro, esto es más exacto verlo como parte de un gran proyecto para expandir el poder de España y la influencia de la Iglesia Católica. España misma fue conquistada y ocupada por los Moros aproximadamente en los 900 a 1500 A.D., y la reconquista que España llevó a la expulsión de los Moros y la reaserción de la autoridad católica. Las aventuras de España en el Nuevo Mundo eran - en la mente española- en muchísimo una extensión de este mismo proceso. Querían hacer lo que otras naciones por el globo hacían: extender su influencia de conquista a través de otros pueblos.

También se interesaron intensamente en convertir paganos a la Cristiandad. Por consiguiente, la conquista de Mesoamérica envolvió la extensión del poder de la corona española, la toma de tierra y oro, y la conversión del pueblo pagano a la Cristiandad - a fuerza si era necesario.

Los conquistadores españoles no fueron si no ambiciosos. ¿Puede imaginar intentar conquistar un imperio que abarcó entre 15 y 20 millones de personas (Hassig, 154) con una fuerza de aproximadamente 550 hombres, algunos caballos, seis cañones, algunos mosquetes y armas de metal? Al desembarcar, Cortés quemó sus naves para impresionar a sus hombres indicándoles que había un único curso de acción posible. Aunque Tenochtitlán cayó en 1521, tomó aproximadamente seis años de conquista (1519- 1525) para dominar el imperio Azteca, y lo hicieron con un asombroso sentido de propósito y resolución.

Cortés nunca dudó que Dios estuviera de su lado - una convicción que creció con su éxito. Su sentido de predestinación mostrada en sus cartas, donde su escritura cita un punto: "Todo reino que esté dividido contra sí mismo se traerá a sí mismo desolación." (Cortes, 53)

¿Porqué habían los españoles luchado? Principalmente, fue por el imperio, y todo lo que hicieron formalmente fue por el servicio de la corona española. Con este fin, los españoles fueron muy cuidadosos al seguir las formalidades legales en la conducta de la conquista. Por ejemplo, de acuerdo a la ley española, los únicos representantes de los pueblos españoles son los que podrían reclamar el territorio de España. Tan pronto como Cortés y sus hombres aterrizaron, establecieron la ciudad de Vera Cruz, con en el nombre del rey de España. Inmediatamente organizaron un concilio del pueblo, eligiendo a Cortés como alcalde, y activando una constitución. Con esta autoridad legal, ahora podrían proceder a exigir lo atesorado, esclavos y tierra en el nombre del rey de España. Todo era absolutamente legal.

Una consideración secundaria era la extensión de la fe cristiana al pueblo pagano. Un español del siglo dieciséis era una persona muy religiosa, y creía literalmente en los supuestos de la fe católica. En la introducción del libro Five Letters to the Emperor, que contiene la correspondencia de Cortés para el Rey de España, J. Bayard Morris señala que esa conversión era una parte importante de la conquista. Para los conquistadores "cielo, infierno, purgatorio, redención y condenación era certezas, no especulaciones filosóficas vagas." (Morris en Cortés, xxii) Por consiguiente, la misión de cristianizar a los indios era una parte central de la conquista - sancionando por Dios y la Iglesia."

No había ninguna contradicción en la mente de Cortés entre pillar oro (para él y el rey español), construir un imperio, tomar tierra para si mismo y sus hombres, y convertir a los indios a la Cristiandad. Mezclados juntos en una sola misión ordenados por la Iglesia católica y sancionados por la ley española.

Después de la caída de Tenochtitlán, la realización de la conquista era cuestión de la instalación de una burocracia española, reprimiendo la resistencia india, distribuyendo las tierras indias en el estado y formalizando las relaciones entre el español y la conquista del pueblo de Mesoamérica. Como veremos, no se esclavizaron los indios simplemente. Se dieron algunos de los derechos y protecciones de los ciudadanos españoles. Aunque se puede censurar a los españoles por los estragos en las poblaciones indias, estos no estaban principalmente en el resultado de un maltratamiento o guerra. Más bien, era lo desplanificado y el resultado de no pensar a lo largo del Viejo Mundo entre personas enfermas que no tenía inmunidad natural. El sarampión, la viruela, la influenza y la fiebre amarilla devastó comunidades indias con una serie de plagas que barrieron a México. Estas plagas pudieron volver a emerger periódicamente por más de 200 años.

Todavía, los españoles conquistadores y colonos siguieron maltratando terriblemente a los indios. El esistema spañol de la encomienda da a un colonizador derechos a tierra y labor india, y esto dio por resultado un sistema de servidumbre indígena que servirían a los colonos españoles. Las injusticias, sin embargo, no fueron inadvertidas. Los frailes españoles que acompañaron a los conquistadores a Mesoamérica (nombrada la Nueva Españadespués de la conquista ) escribieron criticando el tratamiento que recibieron los indios en las manos de sus nuevos amos. Un fraile dominicano llamado Bartolomé de Las Casas escribió un relato crítico de la conquista titulado Un Cuento Corto de la Destrucción de los Indios que se publicó en Sevilla en 1552. (Morris en Cortés, xxxiv) En él, Las Casas señala la crueldad y la hipocresía de seguir una conversión religiosa durante el acto de la conquista.

En contestación a las críticas dadas por los frailes españoles, la corona intento pasar leyes protectoras a los indios por los excesos de los conquistadores. Por ejemplo primero se advertía, llamado el requerimiento, que fue intentado leerles a personas indígenas demandando el convertirse a la Cristiandad y declarar un homenaje para el rey de España o de lo contrario se declararía una guerra contra ellos. Si ellos ignoraban la advertencia ellos podrían ser asesinados o esclavizados. Las Casas observó que los conquistadores subvirtieron el espíritu de la ley fuera del interés mismo. Con la atención debida a las formalidades legales, los españoles detendrían y desmontarían un pueblo indio al leer el requerimiento (en español). Entonces atacarían.

3. Protestas escritas, tal como hizo de Las Casas, obtuvo la atención de la corona española, y comenzó una discusión de los derechos y protecciones que se debían dar a los indios como ciudadanos de España. La corte española tenía que tratar con la aparente contradicción de conquistar a la gente nativa y al mismo tiempo Cristianizarlos e incorporar el imperio español. El resultado fue las Leyes de las Indias, pronunciadas por el rey de España en 1542. Esto fue un esfuerzo sincero de la corte española al extender la protección de la corona sujeta a los indios. De hecho, amenazaron con privar a los colonos españoles de su "derechos" de labor india, y fue revocada en México y Perú cuando se mató al virrey español por tratar de darles fuerza. (ver más en: www.fordham.edu/halsall/mod/1542newlawsindies.html).

En su libro El espejo enterrado el autor mexicano Carlos Fuentes se acerca al resultado de la servidumbre india después de la conquista como un comercio-apartado de la servidumbre proteccionista. Los indios en mucho perdieron su libertad, pero ganaron algunas protecciones bajo la ley española, como la protección legal de la corona que se extendió en asuntos nuevos. El debate sobre si o no tratar a los indios como asuntos españoles era un evento muy importante en la historia moderna. Fuentes afirma que la decisión de considerar a los indios como personas con almas, y por consiguiente en seres humanos existentes bajo los ojos de Dios, llevó a la corona española a insertarse entre los colonistas peninsulares y los indios por la protección de los derechos de los indios como ciudadanos españoles. Fuentes dice que ésta es la primera discusión en la historia moderna de la aplicación de los derechos humanos al pueblo conquistado. (Fuentes, 175-176)

Otros frailes compilaron la primera historia comprensiva escrita de los Aztecas, y merecen el crédito, por documentar y preservar mucho de su cultura, historia e idioma. El franciscano Bernardino de Sahagún dirigió un proyecto de investigación acerca de la cultura Azteca y la historia que dio como resultado un trabajo de 12 volúmenes titulado Una Historia General de las Cosas de la Nueva España. Lo conocemos hoy como el Códice Florentino, nombrado después el pueblo donde se guarda. Se escribió en ambos español y Nahuatl - el idioma azteca. (Clendinnen, 8).

En conclusión, pienso que usted puede hacer de caso que en una sala de un tribunal ficticio, que, Cortés actuó dentro de los límites de ley española e igual dentro de la armazón moral de las personas de su tiempo. Recuerde, esclavitud y conquista fueron la norma por miles de años en la historia humana. Desde el siglo dieciséis se llevaron a cabo en gran escala, y más efectivamente que antes nunca, pero ¿el tamaño e impacto de la conquista la hace moralmente diferente que la historia que la precedió? ¿Fueron moralmente diferente los actos de conquista, guerra y toma de esclavos por pueblos indígenas en contraste de uno del otro?

Ciertamente la conducta de los conquistadores choca con nueatra nuestra consciencia, y choca en contra de la consciencia de los hombres de la Iglesia Católica quienes lo vieron y escribieron para condenarlo. ¿En cambio, si el propósito de nuestra investigación es asignarle un reproche moral, entonces podríamos no pesar los pecados morales de los mismos Aztecas sino sobre el otro lado de la balanza? Quizás la mejor conclusión que podemos encontrar para esa historia es mejor estudiada al explicar cómo llegamos a este punto en el tiempo, y cuantas cosas son tan diferentes de lo que era antes. El estudio del pasado nos dice sobre nosotros mismos como dibujar contrasta entre cómo vivimos y pensamos hoy y cómo las personas vivieron y pensaron por cientos de años. Parte de lo que hoy somos es el legado de eventos acontecidos a lo largo del tiempo. Un veredicto de "culpable" o "inocente" contra Cortés satisfaría en alguna manera nuestro deseo de borrar injusticias que se cometieron antes que nuestros propios antepasados llegaran a lo largo en el tiempo en el Nuevo Mundo, pero ellos no desasearán la cadena de eventos que la conquista pone en movimiento.

¿Cuál es el legado de la conquista, y cómo afectó a México y toda América Latina? ¿Cómo le afecta a la América Latina de hoy? Ésas son las preguntas que demorarán después del veredicto se ha pronunciado en Cortés y sus hombres. Quizás ése está donde el estudio de la conquista verdaderamente empieza.

 

Fuentes:

Clendinnen, Inga. Aztecas: An Interpretation. (Cambridge: Cambridge University Press, 1991)

Cortés, Hernan. Five Letters of Cortés to the Emperor. J. Bayard Morris, trans. (New York: W.W. Norton & Company, 1969)

Hassig, Ross. Trade, Tribute and Transportation. (Norman, Oklahoma: University of Oklahoma Press, 1985)

Fuentes, Carlos. El Espejo Enterrado. (México: Taurus, 1998)

Mayo 2007

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